Empoderando a las familias emprendedoras en CoFamily Coworking en Granada.

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Pamela Cepeda es la fundadora de CoFamily Coworking en Granada, España. Ingeniera civil oceánica y chilena de nacimiento, su historia no es muy diferente a la de muchas pioneras de un espacio: “en 2015 llevaba un año dándole vueltas a la idea de crear un sitio donde pudiera estar concentrada al menos una hora mientras cuidaba de mi hija”. La historia, otra vez, se repite y decide crear Co-Family, un lugar donde es posible combinar la crianza de su pequeña con su profesión. En aquel momento existían algunos ejemplos de este tipo de espacio como The Third Door en Londres que funcionaba como coworking y guardería aunque en el país no había ninguno que lo hiciera de forma regular, sí proyectos que no acabaron materializándose.

CoFamily

En 2016 CoFamily abría sus puertas con un concepto simple: “nos dirigimos a freelancers que se encuentran en un momento de sus vidas, en el cual al tener hijos pequeños no quieren realizar sacrificios”.

Nos referimos a personas que pretenden llevar a su hijo o hija al trabajo con la tranquilidad de saber que estarán atendidos y estimulados. “No se trata solo de disponer de un lugar para dejar a los niños, de hecho, ese es uno de los fallos habituales: no se los puede dejar y ya. Porque aunque el cobaby es ‘sólo’ un servicio más, si no funciona, el resto da igual”.

En otras palabras, aquellos padres y madres que vienen al coworking solo por este motivo necesitan que este funcione al 100% para que la propuesta de valor del espacio tenga sentido para ellos.

Por ende, el sitio cuenta con Encarni, la educadora que todas las mañanas se hace cargo de los pequeños mientras los mayores trabajan. “Funciona casi como una escuela infantil. Cuentan con un horario, rutinas y a pesar de no haber enseñanza, sí seguimos una metodología”. Pamela se muestra muy discreta cuando le preguntamos por los retos de trabajar con bebés a pocos metros de sus progenitores que en algunos casos, sobretodo al principio, están inquietos por un rato: “en este sentido hay que tener en cuenta que los padres o madres no entran en el cobaby, solo en los periodos de adaptación.”

Padre observando a su hijo dentro del cobaby

“La educadora es esencial: debe ser una persona que genere confianza. La idea está diseñada para minimizar las dinámicas diarias en lo que a la interacción con el coworking se refiere. Hay un horario de entrada y de salida, establecemos una serie de actividades, el propósito es que los niños estén contentos, y niños contentos padres contentos”.

Cobaby de CoFamily

En este modelo no todo son ventajas, hay que tener en cuenta que, como todo, también tiene sus inconvenientes. Unos de ellos es la temporalidad, ya que los coworkers que usan este servicio suelen coincidir con las vacaciones escolares. En otros casos también se debe considerar que cuando los niños van creciendo, los coworkers a veces vuelven a trabajar desde sus casas, aunque también nos cuenta que en algunos casos hay padres que, una vez que sus hijos están escolarizados, regresan sin ellos.

Existen algunos detalles, a pesar de no resultar sorprendentes, para contemplar: el proceso de compra por ejemplo es mucho más lento, no obstante, no tienen una competencia directa, es lógicamente un servicio mucho más crítico. Un precio que duplica el del servicio de coworking sin cobaby obviamente también implica una decisión de compra más larga. Acerca de esto nos recuerda Pamela “no hay periodo de prueba: la persona que viene a un coworking familiar lo tiene que tener claro”.

CoFamily

CoFamily también ha visto variar el perfil de las personas que desean formar parte del espacio, e incluso han adaptado su tagline con el fin de reflejar a quienes acuden para preparar oposiciones.

Sin embargo, hay algo que sorprendió a Cepeda y es que el perfil de “madre emprendedora” ha sido el de menor porcentaje. “Cuando te conviertes en madre, durante los primeros años de crianza te replanteas la vida, valores, etc. Para muchas, esto las lleva a emprender. Pero el hecho en sí requiere invertir tiempo, tiempo que por lo general escasea. Creo que en términos de género puede existir una gran diferencia, pues somos las mujeres las que asumimos la crianza, quedarnos en casa e incluso renunciar a la vida profesional. Más aún entonces con la idea de emprender. Una madre que ya es freelance puede percibir mayor dificultad a la hora de compatibilizar trabajo, criar un niño y desear aumentar sus proyectos”.

Pamela continúa, “¿quizás a algunas madres no les sale a cuenta emprender o desarrollar una actividad de freelance e invertir en un cobaby y prefieren ‘esperar’ a tener sus peques más grandes? Postergan emprender, desarrollarse en sus negocios”.

Esto nos lleva a uno de los problemas a los que se enfrentan algunos coworkings que ofrecen este servicio: hay pocos recursos disponibles para las madres trabajadoras y simultáneamente eso provoca que haya menos servicios pensados para ellas debido a los múltiples trabajos que tienen (sin cobrar) y no disponen del tiempo o del dinero para empezar un negocio. Por este motivo, aunque hay muchos espacios que buscan nichos específicos, lo conveniente es que un sitio con cobaby resulte atractivo para un público diverso, en distintos momentos de su vida personal y profesional.

Teníamos curiosidad por conocer el punto de vista de Pamela sobre futuro del cobaby. “Creo que va a haber un boom de este modelo y, como todo boom, los que encuentren la manera equilibrada de hacerlo van a tener éxito. La sociedad se está replanteando muchas cosas en cuanto a familia, corresponsabilidad, trabajo remoto, calidad de vida y si bien es difícil de aunar, la empresa se lo está tomando en serio”. Por supuesto, cuando alguno “de los grandes” adopte el modelo entonces a nivel de medios habrá una cobertura del mismo que no habremos visto nunca antes, en esto estamos ambos de acuerdo.

La pregunta que nadie le ha hecho es si es verdaderamente rentable [el cobaby]. “La gente se queda con la idea básica e idílica, creen que con la idea se va a llenar solo. Es difícil ser rentable y tenemos que abrir muchas más lineas de negocio y el perfil de cliente: si te quieres centrar en la madre y el padre no puedes vivir, y para crear un cobaby de grandes dimensiones además necesitarías mucha más logística, personal”.


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Feliz Coworking!